Todo el mundo es especial

En los episodios de Thomas, las locomotoras aprenden que todas tienen algo que las hace especiales a su manera. Aquí tienes algunas actividades que puedes realizar con tu hijo para reforzar esta importante idea.

¡Échate una mano!

Repasa el perfil de la mano de tu hijo y recorta unas cuantas manos de papel. Las puede colorear con ceras o rotuladores. Pregúntale qué se le da especialmente bien. En cada mano de papel, escribe algunas de sus respuestas. Cuelga las manos por toda la casa. Ver las manos colgadas por toda la casa hará que tu hijo se sienta orgulloso de todas las cosas que se le dan bien y así recordará que es único y especial.

Medallas con mensajes

Tu hijo se sentirá más orgulloso de sus logros llevando una medalla. Con un botón o un trozo de cartón circular, haz una medalla que felicite a tu hijo por su buen trabajo o por una ocasión especial. Escoge mensajes como "El ayudante de mamá" o "La hermana mayor número 1".

Trenes geniales... ¡niños geniales!

Cada uno de los trenes de la isla de Sodor es diferente, del mismo modo que todos los niños son diferentes entre ellos. Pídele a tu hijo que dibuje su tren preferido. Pídele que te diga porqué cada tren es diferente de los demás (color, forma, etc.). A continuación, hablad de las cosas en las que nos parecemos y de las cosas que nos diferencian. Coged un espejo para miraros. Comenta el color del pelo de tu hijo, el color de sus ojos, si tiene pecas u hoyuelos, cómo son sus cejas... ¡y todos los rasgos que lo hacen tan especial! También puedes animarle a dibujar su autorretrato.